Al parecer la lección a aprender según el PP, es que todo el dinero que llegue a la ciudad hay que destinarlo al mismo fin, pagar nóminas, sin importar, el resto de los ciudadanos, que al parecer no tienen derechos, tampoco tiene importancia, que luego haya que devolver el importe.Nada importó hacer crecer la deuda a futuro ni que esa deuda haya de ser pagada por los mismo de siempre ¡los ciudadanos!
No se preocuparon de garantizar a los linenses la prestación de unos servicios sociales básicos y se ampararon en la resignación fatalista de los ciudadanos, en el descrédito generalizado de la clase política, de la democracia y de sus principios fundamentales. Pero alguna vez, toda la ciudadanía, mostrara su hartazgo y reaccionará de forma fuerte y contundente, dispuesta a cortar de raíz una situación insostenible.
Cuando en un organismo público que recibe subvenciones presupuestarias se producen casos como este, es evidente que hay un gran fallo de la vigilancia, exigible a los que ostentan los cargos de mayor y más alta responsabilidad.
No es justo que el erario público en exclusiva sufra las consecuencias. Si la irresponsabilidad en las decisiones se demuestra, los concejales y concejalas deberían ser responsables del desastre con su patrimonio, en la cuantía en que provocaron la deuda

En Izquierda Unida consideramos fundamental clarificar las responsabilidades de cada cual y hasta qué punto se ha jugado de modo irresponsable con el patrimonio público. Si con estas medidas podemos reducir en parte el sacrificio que ya hacen los vecinos y vecinas de La Línea, nos daríamos por satisfechos.



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