Está claro que entre Gibraltar y su entorno, existe una simbiosis económica, productiva para todos, que ha tenido y sigue teniendo un impacto económico positivo e importante sobre el Campo de Gibraltar de forma directa e indirecta.
España exporto en 2008 a Gibraltar por valor de 1.078.759.000€, según datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadísticas.
Según el informe de la Cámara de Comercio de Gibraltar:
En el 2007 las empresas de Gibraltar importaron más de 174 millones de libras en mercancías y servicios desde España (excluyendo las importaciones de petróleo). Los trabajadores españoles ganaron en Gibraltar casi 43 millones de libras en el 2007 y este dinero fue repatriado y gastado en la región del Campo de Gibraltar para generar ciclos adicionales de actividades económicas.
Los gibraltareños con segundas viviendas en el Campo de Gibraltar gastaron más de 33,5 millones de libras en la economía española durante el 2007.
El número de trabajos sostenidos por la economía de Gibraltar (en Gibraltar) equivale al 18% del total de los 102.468 trabajos registrados en la región del Campo de Gibraltar en 2007
Los residentes de Gibraltar gastaron casi 30 millones de libras en compras, comida y otras.
Durante el 2007 el efecto directo de salida de 302 millones de libras de la economía de Gibraltar sobre la economía del Campo de Gibraltar fue responsable de un aumento directo del PBI (producto bruto interno) en la región del Campo de Gibraltar de 195 millones de libras.
Todos esos datos, son obviados por el PP de La Línea, que sitúan por encima de los intereses linenses la obediencia debida a las instrucciones de los prebostes del partido y no dudan de poner en riesgo la economía de la ciudad, los puestos de trabajos de miles de linenses por dar cumplimiento a los intereses políticos del partido y en aras de un posible ascenso en el escalafón del mismo.
Y lo peor, es que esto, se hace envueltos en un linensismo de opereta, que los convierten en imitadores de la Esteban a la que incluso le plagian frases como: ”Por La Línea, mato”.
Afortunadamente, su patrioterismo barato, no pasa del amago y el farfullo, haciendo cumplir el viejo refrán de “Perro ladrador, poco mordedor”, pues ya queda lejano aquel 12 de Octubre, día prometido por nuestro edil, como el de la recuperación de nuestra honra ciudadana con la implantación del peaje.
Pero estos desmanes lingüísticos, para hacer méritos en su partido, pueden causar daño a la economía de nuestra ciudad, pues cada vez que alguien ha jugado con la Frontera, el pueblo de La Línea ha tenido que soportar las consecuencias, por lo que exigimos prudencia y responsabilidad al menos hasta que seamos capaces de generar las condiciones necesarias para no depender de Gibraltar.



Responder