Cuando Alejandro Sánchez accedió a la alcaldía por la inhabilitación de Juárez, mostró su deseo de dar más participación a los grupos de la oposición en la Radio Televisión Municipal, cuestión que fue muy bien acogida por Izquierda Unida que siempre hemos pedido la democratización de la Radio Televisión Municipal y la participación de la oposición y los colectivos ciudadanos. Según alcaldía se daría cabida a los distintos partidos de la oposición para hacer llegar a la ciudadanía la realidad del municipio.
Se nos prometía oportunidad a todos, para exponer las distintas necesidades de La Línea, explicar sus críticas y las propuestas de solucione a los problemas de la ciudad, la edición de estos programas seria por un largo periodo de tiempo y no para un momento determinado.
Todas estas intenciones quedaron reducidas a un soplo democrático, de escasas dos horas semanales en la programación de la RTVM, que duro poquísimo, debemos de suponer, porque los representantes del equipo de gobierno, no resultaron demasiado bien parados en los pocos debates emitidos.
Este medio que se sufraga con los impuestos de todos los linenses no realiza una labor informativa ni divulgativa, sino que de forma burda y descarada es utilizada obviando los criterios de imparcialidad, objetividad y emitiendo juicios de valor para lanzar pastorales del bien hacer del equipo de gobierno y crítica feroz a todas aquellas personas y asociaciones que tienen opiniones contrarias al mismo.
Este uso antidemocrático hace aumentar aún más las desigualdades, distorsionando la formación de la opinión pública. Para que haya libertad política en el proceso electoral tiene que asegurarse la igualdad de oportunidades.
La desigualdad de los partidos y de los candidatos en el uso de los medios de comunicación, tiene una importancia decisiva para el resultado de una elección pues esa desventaja no es fácil de superar ni aun con los más brillantes y poderosos argumentos.
El uso partidista de la radio y televisión, aunque sea a nivel local, adquiere una importancia decisiva, por esa razón desde IU reclamamos que en la RTV Municipal se cumpla lo dispuesto en el art. 20.3 de la Constitución Española del que se deduce la obligatoriedad de que, en los medios de comunicación social que dependan de cualquier entidad pública, se garantice el acceso a los mismos de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad.
Queremos una RTVM más abierta a todos, con programas de debate y espacios informativos en los que tengan cabida todos los partidos y denunciamos el uso partidista, que está haciendo el PP de la Radio Televisión Municipal, encaminado a ensalzar la figura del alcalde y su equipo de gobierno y criticando feroz y a veces irrespetuosamente a todo el que ose oponerse.




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